Que el rencor se ha librado del enojo
Parece que nuestras canciones dejaron de escucharse
Y tan fuimos historia que el silencio enmudeció
Los recuerdos dejaron de esconderse para no ser encontrados
El mar en que vagábamos con olas templadas calló
Las hojas de los arboles que a menudo nos cobijaban ahora están por los suelos
Quisiera serte sincero, sereno
Como la suave hoja que resbalaba por tu pelo
Que el delicado hilo que colgaba mis anhelos
Se desprenda con mi vida de sus cerdas a los suelos
Que durmiera conmigo tu recuerdo
Que librara de mi toda demencia
Que regrese nuestra historia desde ceros
Pido al cielo con fervor y con clemencia
Pero nada regresara las hojas a sus arboles
Nada enfurecerá las aguas que ahora calman
Nadie reparará las memorias
Pues el otoño llegó
Lleno de recuerdos y de olvidos



