domingo, 20 de junio de 2010

Aquella noche existimos

Aquella noche existimos
Y existimos por que fuimos carne
Carne que se desprendia de nuestros cuerpos para adornar el campo
Carne con sabor a metal oxidado
Carne decadente, efimera
Carne tatuada con los nombres de nuestros seres amados
Carne en su punto de ebullicion
Hervida en odio y ambicion

Y aquel campo parecia un gran rompecabezas
Si tan solo pudieramos armarlo, obtendriamos una nueva tonalidad de rojo,
veriamos tantos rostros, tantos nombres tatuados, tantas piezas tan parecidas.
Y entonces nos dariamos cuenta de que todos eramos hermanos y que nuestras piezas de carne encajaban perfectamente con las de los demas.

Asi es, aquella noche existimos
Por ultima vez


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